<!-- Objetivo: mantener los datos del Cliente actualizados sin mezclar identidad, contacto, direcciones y seguridad. -->
Al terminar podrá revisar el perfil, mantener direcciones y preferencias de contacto, comprobar señales del acceso y cambiar la contraseña por el flujo autorizado.
Una función visible depende del espacio, el mercado y los permisos. La cuenta debe administrarse desde la sesión propia; nunca se deben compartir credenciales para completar una operación.

Compruebe identidad y datos regionales. Corrija únicamente información propia y guarde antes de cambiar de pestaña.
Revise correo, teléfono y preferencias disponibles. El canal debe pertenecer al Cliente y poder recibir avisos.
Compare último acceso, sesión actual y estado de contraseña. Cambie la clave si existe actividad no reconocida y use el proceso oficial de recuperación.
La pantalla indica Último acceso: hoy, 09:15. Si el Cliente no reconoce esa actividad, primero actualiza la contraseña, después revisa o cierra sesiones activas y finalmente reporta el evento con fecha aproximada. Nunca envía la contraseña anterior como evidencia.
Una corrección del perfil no debe usarse para cambiar la identidad de una orden ya iniciada. Si existe una diferencia operativa, conserve la evidencia y solicite revisión por el canal autorizado.
Revise destinatario, ubicación y teléfono antes de guardar una dirección. Elimine o desactive datos que ya no deban utilizarse solo cuando la interfaz lo permita y ninguna operación activa dependa de ellos. En preferencias de contacto, confirme que el canal pertenece al Cliente y puede recibir avisos.
La zona de seguridad puede mostrar si la cuenta tiene contraseña, si requiere cambio, la fecha del cambio, el último acceso, la verificación de correo o una señal de bloqueo. Estos datos ayudan a reconocer actividad inesperada; no revelan la contraseña actual.
El Cliente reconoce qué datos gobierna cada zona, mantiene su contacto vigente y puede explicar cualquier señal de acceso anormal sin exponer credenciales.